Un poema
He vivido más vidas de las que puedo recordar, y sin embargo me aferro a ello: a ese peso absurdo de nadar contra corriente, en silencio, cansado.
Quisiera volverme palabra, ser libre— vivo, cambiante, y en sincronía con el viento perderme en la forma de lo que llamamos ruido.
Ser el fonema que cruza la mente en el momento menos adecuado,
como quien recibe un instante de gloria en medio del tráfico de un lunes por la mañana,
y, sabiéndolo, sonríe con discreción entre tanto carro.



